En el mundo corporativo, la proactividad y la autoexigencia son cualidades altamente valoradas. Se espera que los colaboradores anticipen problemas, propongan soluciones y mantengan estándares elevados de desempeño. Sin embargo, cuando estas virtudes se llevan al extremo, pueden convertirse en un terreno fértil para el estrés crónico y el burnout.
En México existe una Norma que todas las empresas deben cumplir, la NOM-035-STPS-2018 que reconoce precisamente estos riesgos psicosociales, recordándonos que incluso las mejores intenciones pueden tener consecuencias negativas si no se gestionan con equilibrio.

La paradoja de la proactividad
Ser proactivo significa adelantarse a los problemas, pero en algunos entornos laborales esto se traduce en una presión constante por “hacer más” y “no fallar nunca”. La autoexigencia, por su parte, impulsa a los colaboradores a mantener estándares cada vez más altos, incluso cuando las condiciones no son favorables.
El resultado: jornadas extendidas, dificultad para desconectarse y una sensación permanente de insuficiencia. Lo que comenzó como un motor de mejora se convierte en una fuente de desgaste emocional.
Datos relevantes sobre el impacto
- El burnout es reconocido por la OMS como un síndrome ocupacional que afecta la motivación, la salud física y la capacidad de innovación, en México es una crisis de salud mental que afecta al 75% de los trabajadores, posicionando al país entre los primeros lugares a nivel mundial.
- La autoexigencia excesiva está asociada con altos niveles de ansiedad y disminución del bienestar psicológico.
- En las encuestas de cultura organizacional realizadas por SLProcess, los resultados suelen mostrar niveles elevados de estrés, lo que confirma que este fenómeno es común en múltiples sectores.

Ejemplos prácticos: señales de alerta en encuestas de clima
- Lenguaje de sobrecarga: respuestas que reflejan frases como “siempre estoy corriendo” o “nunca es suficiente”.
- Percepción de falta de balance: colaboradores que señalan dificultad para conciliar vida laboral y personal.
- Sensación de aislamiento: cuando la autoexigencia lleva a trabajar en solitario, sin pedir apoyo.
- Desgaste emocional: indicadores de cansancio extremo, irritabilidad o pérdida de motivación.
Más allá de la norma: un enfoque de equilibrio
La NOM-035 ofrece lineamientos para identificar y prevenir riesgos psicosociales, pero el verdadero reto está en cambiar la narrativa organizacional:
- Reconocer que la proactividad no debe confundirse con sobrecarga.
- Promover espacios de descanso y desconexión como parte de la productividad.
- Fomentar una cultura donde la autoexigencia se equilibre con el apoyo colectivo.
La proactividad y la autoexigencia son virtudes que impulsan a las organizaciones hacia la excelencia. Sin embargo, cuando se convierten en exigencias permanentes sin espacio para la pausa, pueden transformarse en riesgos invisibles. La historia que revelan las encuestas de cultura organizacional de SLProcess es clara: el estrés elevado es una señal que no debe ignorarse.
Cumplir con la NOM-035 es un paso necesario, pero lo que realmente marca la diferencia es la capacidad de las empresas para reconocer que el bienestar no se logra solo con esfuerzo, sino también con equilibrio.
Referencias
Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS). Norma Oficial Mexicana NOM-035-STPS-2018, Factores de riesgo psicosocial en el trabajo – Identificación, análisis y prevención. Diario Oficial de la Federación, 23 de octubre de 2018. Disponible en: Gobierno de México
Díaz-Valdés, V. de la C., Aguilar-Fernández, M., & Álvarez-Cedillo, J. A. Mapa causal del estrés laboral en México. Medicina y Seguridad del Trabajo, vol. 70, no. 275, Madrid, abr./jun. 2024. Instituto Politécnico Nacional, UPIICSA.
World Health Organization (WHO).Burn-out an “occupational phenomenon”: International Classification of Diseases (ICD-11). Ginebra, 2019.